Juan 8 — comparando versiones
Reina Valera 1960 (RV60)
1y Jesús se fue al monte de los Olivos. 🗨
2Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba. 🗨
3Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, 🗨
4le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. 🗨
5Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? 🗨
6Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. 🗨
7Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. 🗨
8E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. 🗨
9Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. 🗨
10Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? 🗨
11Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más. 🗨
12Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. 🗨
13Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero. 🗨
14Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo, ni a dónde voy. 🗨
15Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie. 🗨
16Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre. 🗨
17Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. 🗨
18Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí. 🗨
19Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais. 🗨
20Estas palabras habló Jesús en el lugar de las ofrendas, enseñando en el templo; y nadie le prendió, porque aún no había llegado su hora. 🗨
21Otra vez les dijo Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, pero en vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis venir. 🗨
22Decían entonces los judíos: ¿Acaso se matará a sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir? 🗨
23Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. 🗨
24Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis. 🗨
25Entonces le dijeron: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: Lo que desde el principio os he dicho. 🗨
26Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero; y yo, lo que he oído de él, esto hablo al mundo. 🗨
27Pero no entendieron que les hablaba del Padre. 🗨
28Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo. 🗨
29Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada. 🗨
30Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. 🗨
31Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 🗨
32y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
33Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? 🗨
34Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. 🗨
35Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. 🗨
36Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. 🗨
37Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros. 🗨
38Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre. 🗨
39Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. 🗨
40Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham. 🗨
41Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios. 🗨
42Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió. 🗨
43¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. 🗨
44Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. 🗨
45Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis. 🗨
46¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis? 🗨
47El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios. 🗨
48Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio? 🗨
49Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis. 🗨
50Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga. 🗨
51De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte. 🗨
52Entonces los judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: El que guarda mi palabra, nunca sufrirá muerte. 🗨
53¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ¡Y los profetas murieron! ¿Quién te haces a ti mismo? 🗨
54Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios. 🗨
55Pero vosotros no le conocéis; mas yo le conozco, y si dijere que no le conozco, sería mentiroso como vosotros; pero le conozco, y guardo su palabra. 🗨
56Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó. 🗨
57Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham? 🗨
58Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy. 🗨
59Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo; y atravesando por en medio de ellos, se fue. 🗨
Nueva Version Internacional (NVI)
1pero Jesús se fue al monte de los Olivos. 🗨
2Al amanecer se presentó de nuevo en el templo. Toda la gente se le acercó, y él se sentó a enseñarles. 🗨
3Entonces, los maestros de la Ley y los fariseos llevaron a una mujer sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio del grupo, 🗨
4le dijeron a Jesús:―Maestro, a esta mujer se le ha sorprendido en el acto mismo de adulterio. 🗨
5En la Ley Moisés nos ordenó apedrear a tales mujeres. ¿Tú qué dices? 🗨
6Con esta pregunta le estaban tendiendo una trampa, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y con el dedo comenzó a escribir en el suelo. 🗨
7Y, como ellos lo acosaban a preguntas, Jesús se incorporó y les dijo:―Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. 🗨
8E inclinándose de nuevo, siguió escribiendo en el suelo. 🗨
9Al oír esto, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta dejar a Jesús solo con la mujer, que aún seguía allí. 🗨
10Entonces él se incorporó y le preguntó:―Mujer, ¿dónde están? ¿Ya nadie te condena? 🗨
11―Nadie, Señor.Jesús dijo:―Tampoco yo te condeno. Ahora vete, y no vuelvas a pecar. 🗨
12Una vez más Jesús se dirigió a la gente y les dijo:―Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida. 🗨
13―Tú te presentas como tu propio testigo —alegaron los fariseos—, así que tu testimonio no es válido. 🗨
14―Aunque yo sea mi propio testigo —respondió Jesús—, mi testimonio es válido, porque sé de dónde he venido y a dónde voy. Pero ustedes no saben de dónde vengo ni a dónde voy. 🗨
15Ustedes juzgan según criterios humanos; yo, en cambio, no juzgo a nadie. 🗨
16Y, si lo hago, mis juicios son válidos porque no los emito por mi cuenta, sino en unión con el Padre que me envió. 🗨
17En la Ley de ustedes está escrito que el testimonio de dos personas es válido. 🗨
18Yo soy testigo de mí mismo y el Padre que me envió también da testimonio de mí. 🗨
19Ellos preguntaron:―¿Dónde está tu padre?Jesús respondió:―Ustedes no me conocen a mí ni a mi Padre. Si me conocieran, también conocerían a mi Padre. 🗨
20Estas palabras las dijo Jesús en el lugar donde se depositaban las ofrendas, mientras enseñaba en el templo. Pero nadie le echó mano, porque aún no había llegado su tiempo. 🗨
21De nuevo Jesús les dijo:―Yo me voy y ustedes me buscarán, pero en su pecado morirán. Adonde yo voy, ustedes no pueden ir. 🗨
22Comentaban, por tanto, los judíos: «¿Acaso piensa suicidarse? ¿Será por eso que dice: “Adonde yo voy, ustedes no pueden ir”?». 🗨
23―Ustedes son de aquí abajo —continuó Jesús—; yo soy de allá arriba. Ustedes son de este mundo; yo no soy de este mundo. 🗨
24Por eso les he dicho que morirán en sus pecados, pues, si no creen que yo soy el que afirmo ser, en sus pecados morirán. 🗨
25―¿Quién eres tú? —le preguntaron.―En primer lugar, ¿qué tengo que explicarles? —contestó Jesús—. 🗨
26Son muchas las cosas que tengo que decir y juzgar de ustedes. Pero el que me envió es veraz, y lo que le he oído decir es lo mismo que le repito al mundo. 🗨
27Ellos no entendieron que les hablaba de su Padre. 🗨
28Por eso Jesús añadió:―Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, sabrán ustedes que yo soy y que no hago nada por mi propia cuenta, sino que hablo conforme a lo que el Padre me ha enseñado. 🗨
29El que me envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque siempre hago lo que le agrada. 🗨
30Mientras aún hablaba, muchos creyeron en él. 🗨
31Jesús se dirigió entonces a los judíos que habían creído en él, y les dijo:―Si se mantienen fieles a mis palabras, serán realmente mis discípulos; 🗨
32y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.
33―Nosotros somos descendientes de Abraham —le contestaron—, y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo puedes decir que seremos liberados? 🗨
34―Les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado —afirmó Jesús—. 🗨
35Ahora bien, el esclavo no se queda para siempre en la familia; pero el hijo sí se queda en ella para siempre. 🗨
36Así que, si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres. 🗨
37Yo sé que ustedes son descendientes de Abraham. Sin embargo, procuran matarme porque no está en sus planes aceptar mi palabra. 🗨
38Yo hablo de lo que he visto en presencia del Padre; y ustedes hacen lo que de su padre han escuchado. 🗨
39―Nuestro padre es Abraham —replicaron.Entonces Jesús les contestó:―Si fueran hijos de Abraham, harían lo mismo que él hizo. 🗨
40Ustedes, en cambio, quieren matarme a mí, que les he expuesto la verdad que he recibido de parte de Dios. ¡Abraham jamás hizo algo así! 🗨
41Las obras de ustedes son como las de su padre.―Nosotros no somos hijos ilegítimos —le reclamaron—. Un solo Padre tenemos y es Dios mismo. 🗨
42―Si Dios fuera su Padre —les contestó Jesús—, ustedes me amarían, porque yo he venido de Dios y aquí me tienen. No he venido por mi propia cuenta, sino que él me envió. 🗨
43¿Por qué no entienden mi modo de hablar? Porque no pueden aceptar mi palabra. 🗨
44Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir. Desde el principio este ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira! 🗨
45Y sin embargo a mí, que les digo la verdad, no me creen. 🗨
46¿Quién de ustedes me puede probar que soy culpable de pecado? Si digo la verdad, ¿por qué no me creen? 🗨
47El que es de Dios escucha lo que Dios dice. Pero ustedes no escuchan, porque no son de Dios. 🗨
48―¿No tenemos razón al decir que eres un samaritano y que estás endemoniado? —replicaron los judíos. 🗨
49―No estoy poseído por ningún demonio —contestó Jesús—. Tan solo honro a mi Padre; pero ustedes me deshonran a mí. 🗨
50Yo no busco mi propia gloria; pero hay uno que la busca y él es el juez. 🗨
51Les aseguro que el que cumple mi palabra nunca morirá. 🗨
52―¡Ahora estamos convencidos de que estás endemoniado! —exclamaron los judíos—. Abraham murió, y también los profetas, pero tú sales diciendo que, si alguno guarda tu palabra, nunca morirá. 🗨
53¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Abraham? Él murió, y también murieron los profetas. ¿Quién te crees tú? 🗨
54―Si yo me glorifico a mí mismo —les respondió Jesús—, mi gloria no significa nada. Pero quien me glorifica es mi Padre, el que ustedes dicen que es su Dios, 🗨
55aunque no lo conocen. Yo, en cambio, sí lo conozco. Si dijera que no lo conozco, sería tan mentiroso como ustedes; pero lo conozco y cumplo su palabra. 🗨
56Abraham, el padre de ustedes, se regocijó al pensar que vería mi día; y lo vio y se alegró. 🗨
57―Ni a los cincuenta años llegas —le dijeron los judíos—, ¿y has visto a Abraham? 🗨
58Jesús afirmó:―Les aseguro que, antes de que Abraham naciera, ¡yo soy! 🗨
59Entonces los judíos tomaron piedras para arrojárselas, pero Jesús se escondió y salió inadvertido del templo. 🗨
La Biblia de las Americas (LBLA)
1Pero Jesús se fue al Monte de los Olivos. 🗨
2Y al amanecer, vino otra vez al templo, y todo el pueblo venía a Él; y sentándose, les enseñaba. 🗨
3Los escribas y los fariseos trajeron* a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola en medio, 🗨
4le dijeron*: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio. 🗨
5Y en la ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres; ¿tú, pues, qué dices? 🗨
6Decían esto, probándole, para tener de qué acusarle. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra. 🗨
7Pero como insistían en preguntarle, Jesús se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra. 🗨
8E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. 🗨
9Pero al oír ellos esto, se fueron retirando uno a uno comenzando por los de mayor edad, y dejaron solo a Jesús y a la mujer que estaba en medio. 🗨
10Enderezándose Jesús, le dijo: Mujer, ¿dónde están ellos? ¿Ninguno te ha condenado? 🗨
11Y ella respondió: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más. 🗨
12Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. 🗨
13Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio de ti mismo; tu testimonio no es verdadero. 🗨
14Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque yo sé de dónde he venido y adónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo ni adónde voy. 🗨
15Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie. 🗨
16Pero si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el Padre que me envió. 🗨
17Aun en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. 🗨
18Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí. 🗨
19Entonces le decían: ¿Dónde está tu Padre? Jesús respondió: No me conocéis a mí ni a mi Padre. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. 🗨
20Estas palabras las pronunció en el lugar del tesoro, cuando enseñaba en el templo; y nadie le prendió, porque todavía no había llegado su hora. 🗨
21Entonces les dijo de nuevo: Yo me voy, y me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado; adonde yo voy, vosotros no podéis ir. 🗨
22Por eso los judíos decían: ¿Acaso se va a suicidar, puesto que dice: «Adonde yo voy, vosotros no podéis ir»? 🗨
23Y Jesús les decía: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. 🗨
24Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, moriréis en vuestros pecados. 🗨
25Entonces le decían: ¿Tú quién eres? Jesús les dijo: ¿Qué os he estado diciendo desde el principio? 🗨
26Tengo mucho que decir y juzgar de vosotros, pero el que me envió es veraz; y yo, las cosas que oí de Él, estas digo al mundo. 🗨
27No comprendieron que les hablaba del Padre. 🗨
28Por eso Jesús dijo: Cuando levantéis al Hijo del Hombre, entonces sabréis que yo soy y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo estas cosas como el Padre me enseñó. 🗨
29Y El que me envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque yo siempre hago lo que le agrada. 🗨
30Al hablar estas cosas, muchos creyeron en Él. 🗨
31Entonces Jesús decía a los judíos que habían creído en Él: Si vosotros permanecéis en mi palabra, verdaderamente sois mis discípulos; 🗨
32y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
33Ellos le contestaron: Somos descendientes de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: «Seréis libres»? 🗨
34Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado; 🗨
35y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí permanece para siempre. 🗨
36Así que, si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres. 🗨
37Sé que sois descendientes de Abraham; y sin embargo, procuráis matarme porque mi palabra no tiene cabida en vosotros. 🗨
38Yo hablo lo que he visto con mi Padre; vosotros, entonces, hacéis también lo que oísteis de vuestro padre. 🗨
39Ellos le contestaron, y le dijeron: Abraham es nuestro padre. Jesús les dijo*: Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham. 🗨
40Pero ahora procuráis matarme, a mí que os he dicho la verdad que oí de Dios. Esto no lo hizo Abraham. 🗨
41Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Ellos le dijeron: Nosotros no nacimos de fornicación; tenemos un Padre, es decir, Dios. 🗨
42Jesús les dijo: Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais, porque yo salí de Dios y vine de Él, pues no he venido por mi propia iniciativa, sino que Él me envió. 🗨
43¿Por qué no entendéis lo que digo? Porque no podéis oír mi palabra. 🗨
44Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. Él fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira. 🗨
45Pero porque yo digo la verdad, no me creéis. 🗨
46¿Quién de vosotros me prueba que tengo pecado? Y si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis? 🗨
47El que es de Dios escucha las palabras de Dios; por eso vosotros no escucháis, porque no sois de Dios. 🗨
48Contestaron los judíos, y le dijeron: ¿No decimos con razón que tú eres samaritano y que tienes un demonio? 🗨
49Jesús respondió: Yo no tengo ningún demonio, sino que honro a mi Padre, y vosotros me deshonráis a mí. 🗨
50Pero yo no busco mi gloria; hay Uno que la busca, y juzga. 🗨
51En verdad, en verdad os digo que si alguno guarda mi palabra, no verá jamás la muerte. 🗨
52Los judíos le dijeron: Ahora sí sabemos que tienes un demonio. Abraham murió, y también los profetas, y tú dices: «Si alguno guarda mi palabra no probará jamás la muerte». 🗨
53¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham que murió? Los profetas también murieron; ¿quién crees que eres? 🗨
54Jesús respondió: Si yo mismo me glorifico, mi gloria no es nada; es mi Padre el que me glorifica, de quien vosotros decís: «Él es nuestro Dios». 🗨
55Y vosotros no le habéis conocido, pero yo le conozco; y si digo que no le conozco seré un mentiroso como vosotros; pero sí le conozco y guardo su palabra. 🗨
56Vuestro padre Abraham se regocijó esperando ver mi día; y lo vio y se alegró. 🗨
57Por esto los judíos le dijeron: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham? 🗨
58Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciera, yo soy. 🗨
59Entonces tomaron piedras para tirárselas, pero Jesús se ocultó y salió del templo. 🗨
Nueva Traduccion Viviente (NTV)
1Jesús regresó al monte de los Olivos, 🗨
2pero muy temprano a la mañana siguiente, estaba de vuelta en el templo. Pronto se juntó una multitud, y él se sentó a enseñarles. 🗨
3Mientras hablaba, los maestros de la ley religiosa y los fariseos le llevaron a una mujer que había sido sorprendida en el acto de adulterio; la pusieron en medio de la multitud. 🗨
4«Maestro —le dijeron a Jesús—, esta mujer fue sorprendida en el acto de adulterio. 🗨
5La ley de Moisés manda apedrearla; ¿tú qué dices?». 🗨
6Intentaban tenderle una trampa para que dijera algo que pudieran usar en su contra, pero Jesús se inclinó y escribió con el dedo en el polvo. 🗨
7Como ellos seguían exigiéndole una respuesta, él se incorporó nuevamente y les dijo: «¡Muy bien, pero el que nunca haya pecado que tire la primera piedra!». 🗨
8Luego volvió a inclinarse y siguió escribiendo en el polvo. 🗨
9Al oír eso, los acusadores se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los de más edad, hasta que quedaron solo Jesús y la mujer en medio de la multitud. 🗨
10Entonces Jesús se incorporó de nuevo y le dijo a la mujer: —¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó? 🗨
11—Ni uno, Señor —dijo ella. —Yo tampoco —le dijo Jesús—. Vete y no peques más. 🗨
12Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida». 🗨
13Los fariseos respondieron: —¡Tú haces esas declaraciones acerca de ti mismo! Un testimonio así no es válido. 🗨
14—Estas afirmaciones sí son válidas, aunque las diga de mí mismo —respondió Jesús—. Pues sé de dónde vengo y adónde voy, pero eso es algo que ustedes no saben de mí. 🗨
15Ustedes me juzgan con criterios humanos, pero yo no juzgo a nadie. 🗨
16Y, si lo hiciera, mi juicio sería correcto en todo sentido, porque no estoy solo. El Padre, quien me envió, está conmigo. 🗨
17La misma ley de ustedes establece que, si dos personas concuerdan en algo, su testimonio se acepta como un hecho. 🗨
18Yo soy uno de los testigos, y mi Padre, quien me envió, es el otro. 🗨
19—¿Dónde está tu padre? —le preguntaron. Jesús contestó: —Como ustedes no saben quién soy yo, tampoco saben quién es mi Padre. Si me conocieran a mí, también conocerían a mi Padre. 🗨
20Jesús dijo todo esto mientras enseñaba en la parte del templo conocida como la tesorería, pero no lo arrestaron, porque aún no había llegado su momento. 🗨
21Más tarde, Jesús volvió a decirles: «Yo me voy, y ustedes me buscarán, pero morirán en su pecado. Adonde yo voy, ustedes no pueden ir». 🗨
22Por lo tanto, la gente se preguntaba: «¿Estará pensando suicidarse? ¿Qué quiere decir con “no pueden ir adonde yo voy”?». 🗨
23Jesús continuó diciendo: «Ustedes son de abajo; yo soy de arriba. Ustedes pertenecen a este mundo; yo no. 🗨
24Por eso dije que morirán en sus pecados; porque, a menos que crean que Yo Soy quien afirmo ser, morirán en sus pecados». 🗨
25—¿Y quién eres? —preguntaron. Jesús contestó: —El que siempre dije que era. 🗨
26Tengo mucho para decir acerca de ustedes y mucho para condenar, pero no lo haré. Pues digo solo lo que oí del que me envió, y él es totalmente veraz. 🗨
27Pero ellos seguían sin entender que les hablaba de su Padre. 🗨
28Por eso Jesús dijo: «Cuando hayan levantado al Hijo del Hombre en la cruz, entonces comprenderán que Yo Soy . Yo no hago nada por mi cuenta, sino que digo únicamente lo que el Padre me enseñó. 🗨
29Y el que me envió está conmigo, no me ha abandonado. Pues siempre hago lo que a él le agrada». 🗨
30Entonces muchos de los que oyeron sus palabras creyeron en él. 🗨
31Jesús le dijo a la gente que creyó en él: —Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas; 🗨
32y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.
33—Nosotros somos descendientes de Abraham —le respondieron—, nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Qué quieres decir con “los hará libres”? 🗨
34Jesús contestó: —Les digo la verdad, todo el que comete pecado es esclavo del pecado. 🗨
35Un esclavo no es un miembro permanente de la familia, pero un hijo sí forma parte de la familia para siempre. 🗨
36Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres. 🗨
37Claro que me doy cuenta de que son descendientes de Abraham. Aun así, algunos de ustedes procuran matarme porque no tienen lugar para mi mensaje en su corazón. 🗨
38Yo les cuento lo que vi cuando estaba con mi Padre, pero ustedes siguen el consejo de su padre. 🗨
39—¡Nuestro padre es Abraham! —declararon. —No —respondió Jesús—, pues si realmente fueran hijos de Abraham, seguirían su ejemplo. 🗨
40En cambio, procuran matarme porque les dije la verdad, la cual oí de Dios. Abraham nunca hizo algo así. 🗨
41No, ustedes imitan a su verdadero padre. —¡Nosotros no somos hijos ilegítimos! —respondieron—. Dios mismo es nuestro verdadero Padre. 🗨
42Jesús les dijo: —Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque he venido a ustedes de parte de Dios. No estoy aquí por mi propia cuenta, sino que él me envió. 🗨
43¿Por qué no pueden entender lo que les digo? ¡Es porque ni siquiera toleran oírme! 🗨
44Pues ustedes son hijos de su padre, el diablo, y les encanta hacer las cosas malvadas que él hace. Él ha sido asesino desde el principio y siempre ha odiado la verdad, porque en él no hay verdad. Cuando miente, actúa de acuerdo con su naturaleza porque es mentiroso y el padre de la mentira. 🗨
45Por eso, es natural que no me crean cuando les digo la verdad. 🗨
46¿Quién de ustedes puede, con toda sinceridad, acusarme de pecado? Y si les digo la verdad, ¿por qué, entonces, no me creen? 🗨
47Los que pertenecen a Dios escuchan con gusto las palabras de Dios, pero ustedes no las escuchan porque no pertenecen a Dios. 🗨
48—¡Samaritano endemoniado! —replicó la gente—. ¿No veníamos diciendo que estabas poseído por un demonio? 🗨
49—No —dijo Jesús—, no tengo ningún demonio. Pues yo honro a mi Padre; en cambio, ustedes me deshonran a mí. 🗨
50Y, aunque no tengo ninguna intención de glorificarme a mí mismo, Dios va a glorificarme y él es el verdadero juez. 🗨
51Les digo la verdad, ¡todo el que obedezca mi enseñanza jamás morirá! 🗨
52—Ahora estamos convencidos de que estás poseído por un demonio —dijo la gente—. Hasta Abraham y los profetas murieron, pero tú dices: “¡El que obedezca mi enseñanza nunca morirá!”. 🗨
53¿Acaso eres más importante que nuestro padre Abraham? Él murió, igual que los profetas. ¿Tú quién te crees que eres? 🗨
54Jesús contestó: —Si yo buscara mi propia gloria, esa gloria no tendría ningún valor, pero es mi Padre quien me glorificará. Ustedes dicen: “Él es nuestro Dios”, 🗨
55pero ni siquiera lo conocen. Yo sí lo conozco; y si dijera lo contrario, ¡sería tan mentiroso como ustedes! Pero lo conozco y lo obedezco. 🗨
56Abraham, el padre de ustedes, se alegró mientras esperaba con ansias mi venida; la vio y se llenó de alegría. 🗨
57Entonces la gente le dijo: —Ni siquiera tienes cincuenta años. ¿Cómo puedes decir que has visto a Abraham? 🗨
58Jesús contestó: —Les digo la verdad, ¡aun antes de que Abraham naciera, Yo Soy ! 🗨
59En ese momento, tomaron piedras para arrojárselas, pero Jesús desapareció de la vista de ellos y salió del templo. 🗨
Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
1Pero Jesús se fue al monte de los Olivos. 🗨
2Al amanecer, vino otra vez al templo, y todo el pueblo venía a Él; y sentándose, les enseñaba. 🗨
3Los escribas y los fariseos trajeron* a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola en medio, 🗨
4dijeron* a Jesús: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio. 🗨
5Y en la ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. ¿Tú, pues, qué dices?». 🗨
6Decían esto, poniendo a prueba a Jesús, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra. 🗨
7Pero como insistían en preguntar, Jesús se enderezó y les dijo: «El que de ustedes esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra». 🗨
8E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. 🗨
9Al oír ellos esto, se fueron retirando uno a uno comenzando por los de mayor edad, y dejaron solo a Jesús y a la mujer que estaba en medio. 🗨
10Enderezándose Jesús, le dijo: «Mujer, ¿dónde están ellos? ¿Ninguno te ha condenado?». 🗨
11«Ninguno, Señor», respondió ella. Entonces Jesús le dijo: «Yo tampoco te condeno. Vete; y desde ahora no peques más». 🗨
12Jesús les habló otra vez, diciendo: «Yo soy la Luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la Luz de la vida». 🗨
13Entonces los fariseos le dijeron: «Tú das testimonio de Ti mismo; Tu testimonio no es verdadero». 🗨
14Jesús les respondió: «Aunque Yo doy testimonio de Mí mismo, Mi testimonio es verdadero, porque Yo sé de dónde he venido y adónde voy; pero ustedes no saben de dónde vengo ni adónde voy. 🗨
15Ustedes juzgan según la carne; Yo no juzgo a nadie. 🗨
16Pero si Yo juzgo, Mi juicio es verdadero; porque no soy Yo solo, sino Yo y el Padre que me envió. 🗨
17Aun en la ley de ustedes está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. 🗨
18Yo soy el que doy testimonio de Mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de Mí». 🗨
19Entonces le decían: «¿Dónde está Tu Padre?». «Ustedes no me conocen a Mí ni a Mi Padre», les respondió Jesús. «Si me conocieran, conocerían también a Mi Padre». 🗨
20Estas palabras las pronunció en el lugar del tesoro, cuando enseñaba en el templo; y nadie lo prendió, porque todavía no había llegado Su hora. 🗨
21Entonces Jesús les dijo de nuevo: «Yo me voy, y me buscarán, y ustedes morirán en su pecado; adonde Yo voy, ustedes no pueden ir». 🗨
22Por eso los judíos decían: «¿Acaso se va a suicidar, puesto que dice: “Adonde Yo voy, ustedes no pueden ir”?». 🗨
23Y Jesús les decía: «Ustedes son de abajo, Yo soy de arriba; ustedes son de este mundo, Yo no soy de este mundo. 🗨
24Por eso les dije que morirán en sus pecados; porque si no creen que Yo soy, morirán en sus pecados». 🗨
25«¿Tú quién eres?», le preguntaron. Jesús les contestó: «¿Qué les he estado diciendo desde el principio? 🗨
26Tengo mucho que decir y juzgar de ustedes, pero Aquel que me envió es veraz; y Yo, las cosas que oí de Él, estas digo al mundo». 🗨
27Ellos no comprendieron que les hablaba del Padre. 🗨
28Por eso Jesús les dijo: «Cuando ustedes levanten al Hijo del Hombre, entonces sabrán que Yo soy y que no hago nada por Mi cuenta, sino que hablo estas cosas como el Padre me enseñó. 🗨
29Y Aquel que me envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque Yo siempre hago lo que le agrada». 🗨
30Al hablar estas cosas, muchos creyeron en Él. 🗨
31Entonces Jesús decía a los judíos que habían creído en Él: «Si ustedes permanecen en Mi palabra, verdaderamente son Mis discípulos; 🗨
32y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres».
33Ellos le contestaron: «Somos descendientes de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices Tú: “Serán libres”?». 🗨
34Jesús les respondió: «En verdad les digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado; 🗨
35y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí permanece para siempre. 🗨
36Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes serán realmente libres. 🗨
37Sé que ustedes son descendientes de Abraham; y sin embargo, me quieren matar porque Mi palabra no tiene aceptación en ustedes. 🗨
38Yo hablo lo que he visto con Mi Padre; ustedes, entonces, hacen también lo que oyeron de su padre». 🗨
39Ellos le contestaron: «Abraham es nuestro padre». Jesús les dijo*: «Si son hijos de Abraham, hagan las obras de Abraham. 🗨
40Pero ahora me quieren matar, a Mí que les he dicho la verdad que oí de Dios. Esto no lo hizo Abraham. 🗨
41Ustedes hacen las obras de su padre». Ellos le dijeron: «Nosotros no nacimos de fornicación; tenemos un Padre, es decir, Dios». 🗨
42Jesús les dijo: «Si Dios fuera su Padre, me amarían, porque Yo salí de Dios y vine de Él, pues no he venido por Mi propia iniciativa, sino que Él me envió. 🗨
43¿Por qué no entienden lo que digo? Porque no pueden oír Mi palabra. 🗨
44»Ustedes son de su padre el diablo y quieren hacer los deseos de su padre. Él fue un asesino desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira. 🗨
45Pero porque Yo digo la verdad, no me creen. 🗨
46¿Quién de ustedes me prueba que tengo pecado? Y si digo verdad, ¿por qué ustedes no me creen? 🗨
47El que es de Dios escucha las palabras de Dios; por eso ustedes no escuchan, porque no son de Dios». 🗨
48Los judíos le contestaron: «¿No decimos con razón que Tú eres samaritano y que tienes un demonio?». 🗨
49Jesús respondió: «Yo no tengo ningún demonio, sino que honro a Mi Padre, y ustedes me deshonran a Mí. 🗨
50Pero Yo no busco Mi gloria; hay Uno que la busca, y juzga. 🗨
51En verdad les digo que si alguien guarda Mi palabra, no verá jamás la muerte». 🗨
52Los judíos le dijeron: «Ahora sí sabemos que tienes un demonio. Abraham murió, y también los profetas, y Tú dices: “Si alguien guarda Mi palabra no probará jamás la muerte”. 🗨
53¿Eres Tú acaso mayor que nuestro padre Abraham que murió? Los profetas también murieron; ¿quién crees que eres?». 🗨
54Jesús respondió: «Si Yo mismo me glorifico, Mi gloria no es nada; es Mi Padre el que me glorifica, de quien ustedes dicen: “Él es nuestro Dios”. 🗨
55Ustedes no lo han conocido, pero Yo lo conozco; y si digo que no lo conozco seré un mentiroso como ustedes; pero sí lo conozco y guardo Su palabra. 🗨
56Abraham, el padre de ustedes, se regocijó esperando ver Mi día; y lo vio y se alegró». 🗨
57Por esto los judíos le dijeron: «Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?». 🗨
58Jesús les dijo: «En verdad les digo, que antes que Abraham naciera, Yo soy». 🗨
59Entonces tomaron piedras para tirárselas, pero Jesús se ocultó y salió del templo. 🗨